Es que no hay nada más difícil que sonreir después de un mal día. Pero dependiendo con quien no es tan difícil, hay gente que te hace la vida más fácil,
esos son los buenos. Aquellos que esperan a que llegues a casa para hacer sonar el teléfono, no te cuentan nada interesante aunque tampoco hace falta, es un
"estoy aquí" que tú contestas con un
"gracias" que no se oye, pero que aún así queda bastante claro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario